Es
el arte de contextualizar y de enseñar desde esta mirada
amplia que nos permite ver la organización, la interacción
de los elementos de la escuela y la estructura espacial que conforma,
el lugar y funciones de cada uno de sus elementos, así como
las pautas que conectan a la familia con los diferentes elementos
de la escuela. Es la aplicación de estos órdenes
a todas las facetas del hecho educativo: la organización
de los centros educativos y de los equipos docentes, la relación
familia-escuela, el trabajo en el aula, la tutoría, la relación
entre profesorado y alumnado y entre el propio profesorado, los
contenidos curriculares, las relaciones entre los alumnos, las
intervenciones específicas, la atención a la diversidad,
etc.
Si ampliamos la mirada de forma sistémica, nos ponemos
en contacto con toda una serie de fuerzas que ya están en
los alumnos, la fuerza de su familia, la fuerza del grupo, los
conocimientos previos, las capacidades de autoorganización
de un grupo, de una familia, de un alumno. En definitiva, una serie
de fuerzas que se pueden poner al servicio del aprendizaje.
La metodología
que utiliza este tipo de pedagogía
es fenomenológica, tratando de identificar lo que es obvio,
trabajando con lo que se tiene en cada momento, sabiendo que yo
soy parte de un sistema, que mis alumnos son parte de otro sistema,
que tienen sus lealtades… y todo ello con una mirada transgeneracional,
intergeneracional e intrageneracional. Yo soy de una determinada
generación, tengo una forma determinada de enseñar,
la escuela es un sistema con sus propias reglas, creencias y maneras
de hacer conscientes e inconscientes, y la familia es otro sistema
con su historia y sus peculiaridades.
La finalidad esencial es encontrar
el orden natural e identificar los desórdenes, y ocupar
el lugar que nos corresponde, ya sea como padres, madres, profesores
o alumnos, y eso significa aceptar nuestros límites y no
hacernos cargo de aquello que no nos corresponde.
Así, por ejemplo, si una familia tiene una historia muy
difícil, podemos mirarlos con pena, o con rabia si no acuden
a la escuela, o podemos juzgar que son unos malos padres que no
se ocupan de sus hijos. Podemos intentar darles lecciones, o adoptar
al hijo simbólicamente, es decir, hacernos cargo del destino
del hijo. Pero eso probablemente les hará sentir mal, les
hará sentirse «pequeños», ya que les
estamos quitando su lugar de adultos, de padres. Además,
el alumno se sentirá muy incómodo con nosotros, porque
aquella es su familia, es la única que tiene y cualquier
persona necesita reconciliarse con sus raíces y sentir que
son buenas, y que nosotros, los profesores, los miramos con respeto.
Este
enfoque sistémico pedagógico supone un cambio
radical en nuestras actitudes y nuestra forma de comunicación
lógica y analógica. Su efecto es que transforma nuestra
mirada de una forma muy profunda. En la comunicación humana un
tanto por ciento muy elevado son los componentes analógicos que
es donde circula la información inconsciente, lo que sentimos lo
que creemos, lo que pensamos. Esto puede dar lugar a mensajes muy
contradictorios, nuestras palabrasdan un mensaje pero nuestras
actitudes, miradas, gestos estan dando otro. Estas paradojas crean
muchas discordias en la comunicación humana y por tanto en la interacción
entre las personas, llegando a bloquear o a frenar el aprendizaje,
en el caso de una escuela o a crear mala dinámica entre la escuela
y la familia. Por tanto, la pedagogía sistémica pondrá la mirada
en las pautas que conectan y en cuales son
las reglas o patrones que pueden favorecer y cuales las que obstaculiza el
poder realizar nuestra tarea educativa.
El orden o el desorden en una institución a menudooperan a nivel
inconsciente y afecta a las actitudes que tenemos respecto a todos
los otros elementos del sistema, institución, maestros, padres,
alumnos, psicólogos, el currículum, los otros, etc. y se manifiesta
en que hay buen clima o hay muchos bloqueos.
La
pedagogía sistémica se mueve en este nivel de contextualizar
todos los elementos del hecho educativo y percibir los órdenes
y desórdenes que se producen en un momento dado. El enfoque sistémico
pone la mrada en la conectividad relacional. El
epicentro del éxito es la acción recíproca tanto si es entre los
órganos componentes de una familia, de una escuela o de cualquier
grupo humano, por tanto es una educación centrada en la
relación y los vínculos. Supone ampliar
la mirada a todas aquellas dimensiones que estan incidiendo en
nuestra vida.